Restricciones a la propiedad privada

Restricciones a la propiedad privada

PÉRDIDA DE LAS PROPIEDADES Y REDUCCIÓN DEL DERECHO DE USO DE LA TIERRA

Sigiendo lo que habían proclamado Karl Marx y Friederich Engels en el ”Manifiesto del Partido Comunista” de 1848, en la URSS se llegaron a nacionalizar casi por completo la tierra, la producción, la agricultura y los negocios. El derecho a la propiedad privada proclamado en 1948 por la Asamblea general de la ONU en la declaración de los derechos humanos no tenía ninguna vigencia en la URSS.

En Estonia en 1940 se proclamó la tierra propiedad del pueblo- más bien debería decirse del Estado. Se nacionalizaron los bancos, las fábricas, los museos, los hoteles, las cafeterias y los colegios.

En la URSS las viviendas sí eran individuales y se podia hacer cierto uso de la tierra pero con limitaciones respecto al tamaño tanto en las granjas como en las viviendas. El tamaño máximo permitido de una granja era de 30 hectáreas y el de las casas 110 m², en la que la parte de vivienda no podía sobrepasar los 60 m². Debido a la incapacidad de proporcionar un espacio de vida para las personas, se permitió la construcción de viviendas individuales, que durante mucho tiempo representaron la sexta parte de las viviendas construídas.

NUEVAS CASAS INDIVIDUALES EN VÄNDRA. OCTUBRE DE 1956
(ARCHIVO NACIONAL)

TRABAJADORES DEL SERVICIO DE AUTOBUSES DE PÄRNU TRAS LA ESTATALIZACIÓN DE LA EMPRESA DE LA S.A. DE AUTOBUSES DE PÄRNU 1940
(FOTO DE ARCHIVO)

RESTRICCIONES A LOS NEGOCIOS

El poder tenía una manera ideológica de tratar la propiedad y el trabajo. Se consideraba socialista la propiedad del Estado y la de las colectivas del koljós. La propiedad personal estaba prevista para satisfacer las necesidades materiales y culturales. Para ésto eran los ingresos del trabajo, los ahorros, la vivienda o los edificios anejos a la vivienda así mismo todo lo existente en las casas, como artículos del hogar y de consumo y los artículos para el uso personal. El activo de los ciudadanos no podía utilizarse para generar ingresos no procedentes del trabajo. Se consideraba ingreso no procedente del trabajo también lo obtenido de un trabajo no regulado por la ley (por ejemplo la venta de productos artesanales no registrada, o si se tenía más ganado en las granjas de lo permitido por la ley y se obtenían beneficios de éste. En los años 1960 se realizó una camapaña para requisar las casas y coches que se habían obtenido con dinero no procedente del trabajo.

LOS ”ARTELL” AGRÍCOLAS FUERON UNA FORMA DE TRABAJO COLECTIVO EXISTENTE EN LA URSS, QUE PRECEDIERON GENERALMENTE A LA CREACIÓN DE LOS KOLJÓS. EN LA FOTO V. RISTOLAINEN CRIADORA DE GANADO PORCINO EN EL ”ARTELL” AGRÍCOLA DE LA REGIÓN DE VALGA PRIMERO DE MAYO, QUE CREÓ LUEGO JUNTO CON SU FAMILIA UN KOLJÓS. REGIÓN DE VALGA. NOVIEMBRE DE 1956
(ARCHIVO NACIONAL)

La incapacidad del sistema de agricultura colectivo soviético de producir suficientes alimentos, llevó al Estado a adoptar una posturas contradictorias: de una parte se hacían campañas para controlar que no se produjera más de lo permitido y retirándolo y de otra se favorecía la producción privada y la venta ambulante. Como también había dificultad para obtener hortalizas se impulsó la creación de huertas colectivas. En los terrenos que se concedían no estaba permitido construir edificios de más de 10-20 m² en un principio.

En la URSS había también escasez de tiendas. La producción artesanal estaba sometida a prohibiciones y limitaciones, la venta de más de lo permitido era punible. Estaba muy castigado el mediar en una venta comercial. Realizar un trabajo que no estuviera permitido era penado con hasta 5 años de cárcel y se confiscaba lo obtenido.

UNA CALLE COMERCIAL EN TALLINN. LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES SE APRESURARON A LLENAR EL VACÍO QUE DEJÓ LA CAÍDA DEL SISTEMA ECONÓMICO Y DE ALIMENTACIÓN SOVIÉTICO. 3 DE AGOSTO DE 1990.
(ARCHIVO NACIONAL)

La ideología justificaba también la diferencia de impuestos. Los trabajadores de las empresas sociales pagaban un 13% del impuestos sobre lo obtenido mientras que los granjeros que trabajaban por su cuenta, los artesanos o los clérigos llegaban a pagar hasta el 81%. Existían también diferencias en las pensiones con independencia de los impuestos pagados. Por ejemplo un trabajador de un koljós se jubilaba más mayor que un trabajador de una empresa estatal y aunque hubieran tenido el mismo sueldo recibía una pensión menor. Los granjeros por cuenta propia, los artesanos y los clérigos no tenían derecho a recibir pensión o si morían tampoco sus huérfanos menores de edad recibían una ayuda. El sueldo no solía llegar completo al trabajador, durante mucho tiempo había que comprar obligaciones al Estado que no tenían desgrave y que se cobraban decenas de años después del vencimiento.

VENTA AMBULANTE. DUEÑOS PARTICULARES DE VACAS VENDIENDO LECHE EN LA REGIÓN DE RAPLA. 1987.
(ARCHIVO NACIONAL)

SINDICATOS EN ”DEFENSA DEL TRABAJADOR”

Según la ideología vigente en la Unión Soviética, los sindicatos nacionales protegían a los trabajadores y sus derechos. En la realidad, formaban parte del aparato represivo comunista. Los sindicatos, por una parte, inspeccionaban a los trabajadores, y por otra parte, les conseguían beneficios como posibilidad de vacaciones o permiso para comprar un coche o un televisor. En una situación en la que el Estado, sin consultar con nadie, decidía las condiciones de trabajo, los salarios y los impuestos de un individuo, no podía hablar del papel de los sindicatos en la protección de los derechos de los trabajadores. Los sindicatos soviéticos no son comparables con las organizaciones de trabajadores de los países democráticos que negocian sobre los salarios, siguen que se proporcione seguridad laboral o protegen los derechos políticos y sociales de los trabajadores

LOS SINDICATOS SOVIÉTICOS NO PROTEGÍAN LOS INTERESES DE LOS TRABAJADORES SINO MÁS BIEN FUERON PARTE DEL APARATO DE PODER Y DE UN MECANISMO DE REPARTO QUE NO PERMITÍA LA ECONOMÍA DE MERCADO. 1984
(ARCHIVO NACIONAL)